Nicolás Calderón dejó de cobrar por actividad y construyó el camino del registro público al contrato firmado.
Nicolás Calderón fundó 3Pi Agency, una agencia de marketing B2B que operaba en México y Colombia.
Cada cliente llegaba con el mismo problema. El gerente industrial decía: “Necesito más clientes.” Tenía un CRM medio abandonado. Prospectaba sobre los mismos 50 de siempre. Iba a la misma feria cada año. Su herramienta de datos, si la tenía, le mostraba solo las empresas que ya conocía.
Nicolás le preguntaba: “¿Cuántas empresas de tu sector hay en tu región?” La respuesta siempre era: “Como 50.” O “No sé. ¿Cien?”
Un día, descargó el DENUE completo del INEGI. 6.1 millones de unidades económicas en los 32 estados de México. Luego el CNPJ de Brasil: 28 millones de establecimientos activos. Luego el RUES de Colombia: 9.3 millones de matrículas.
Y ahí estaba: el mercado completo que nadie veía.
No porque estuviera escondido. Porque las herramientas que todos compran no fueron hechas para las Américas.
Y había un segundo patrón, más incómodo. La agencia cobraba lo mismo si el cliente cerraba o no. Reportes de actividad contra una factura fija. Nicolás había vivido ese modelo desde adentro. DealTunnel nació para romperlo: el fee baja cuando el revenue sube.
132 millones de registros públicos descargados completos. 47.7 millones de empresas activas en 12 países. Un proceso de 16 pasos, codificado, del registro público al contrato firmado.
DealTunnel no cita casos de clientes que no autorizaron su nombre. Lo que muestra es el sistema: los datos, el proceso y la oferta.
Y una regla: demostrar antes de cobrar. El Revenue Audit es gratuito. Ves el mapa de tu mercado antes de pagar un peso.
Apollo tiene 321 millones de contactos. ZoomInfo tiene 600 millones de perfiles. LinkedIn Sales Navigator es la herramienta de prospección más usada del mundo.
Ninguna fue construida pensando en un fabricante de válvulas en Querétaro sin página web. Ni en una constructora en Cundinamarca que opera por teléfono y WhatsApp. Ni en un distribuidor en Nuevo León con 40 empleados y cero presencia digital.
Estas empresas facturan. Pagan impuestos. Contratan gente. Pero para las herramientas de ventas, no están ahí.
DealTunnel no tiene “account executives” que te llaman cada semana para preguntar si ya decidiste.
Tiene ingenieros de revenue: personas que entienden de datos públicos, de enriquecimiento de datos, de CRM, de secuencias de outreach y de llamadas de venta. Personas que investigan tu sector antes de escribir un solo email. Que verifican cada dato antes de que llegue a tu pipeline.
El software es la herramienta. La IA es el multiplicador. Las personas son el servicio.
Un algoritmo no entiende que al gerente de metalmecánica en Monterrey le importa la certificación ISO. Un ingeniero de revenue que investigó tu sector, sí.
No compramos bases de terceros. No hacemos scraping de LinkedIn. Usamos los registros donde cada empresa se inscribió para operar. Si tiene RFC en México o NIT en Colombia, está en la fuente. Si está en la fuente, la encontramos.
La IA investiga cada empresa, escribe mensajes personalizados y filtra calidad. Pero un humano revisa cada secuencia, entiende el contexto del sector y toma la llamada cuando el prospecto responde. La IA hace lo repetitivo más rápido. El humano hace lo complejo mejor.
No prometemos ventas. Nuestro ingreso depende de tus resultados: el Revenue Audit es gratuito, el fee baja 40% al mes 4 y el grueso del cobro es un porcentaje de cada deal cerrado. Si no hay deals, no hay variable.
Si tienes preguntas sobre tu mercado, sobre las fuentes o sobre cómo funciona el túnel, agenda una llamada de 20 minutos. Sin pitch. Sin deck. Una conversación entre pares.
Él te muestra el dato de tu sector. Tú decides si vale la pena seguir.